Es inaudito que el ataque contra Alejo Vidal-Quadras parezca una nimiedad ante los ojos de este Gobierno.

El político miembro fundador de Vox y vicepresidente del Parlamento Europeo entre los años 1999 y 2014, sufrió un intento de asesinato el 9 de noviembre del pasado año a la altura del número 40 de la calle Núñez de Balboa, una zona céntrica de Madrid.

Uno de los autores conducía una motocicleta junto a otro individuo que disparó a bocajarro a Vidal–Quadras. Moto que apareció calcinada horas después en Fuenlabrada.Denaes: Fundación para la defensa de la nación española Muchas fueron las conjeturas generadas por tal hecho, pero cabe destacar la falta de difusión sobre la noticia por parte de algunos medios de comunicación. Un silencio que no corresponde con otro tipo de noticias mucho menos impactantes y carentes de importancia. Han sido los medios que no están apesebrados y adoctrinados los que han emitido información sobre el suceso.

Uno de los detenidos fue ingresado en prisión incondicional por tentativa de asesinato terrorista, pero el caso sigue en plena investigación. Lo sorprendente es que el actual Gobierno evite incluir al sicario tunecino Mehrez Ayari en la lista de los más buscados de Europol. Puesto que son ellos los que tienen la misión de prevenir, luchar y analizan las tendencias delictivas y de terrorismo a escala internacional. Elaboran un documento llamado SOCTA (Serious and Organized Crime Threat Assessment) donde recopilan datos sobre delincuencia grave y organizada en la Unión Europea, apoyándose en miles de contribuciones de los Estados miembros, además de ser los encargados de hacer cumplir la ley de la UE.

Este prófugo de 37 años, sigue en paradero desconocido siendo el principal sospechoso. Mehrez Ayari ya cometió otro crimen en París, y vive en una constante huida por distintos países como Marruecos y Bélgica. Sobre el franco –tunecino pesa una orden de busca y captura internacional dictada por la Audiencia Nacional. Los esfuerzos de la policía por resolver el caso, hicieron que se detuvieran a tres de las personas relacionadas directamente con el intento de asesinato, una de ellas en la provincia de Málaga y las otras dos en la de Granada.

¿Por qué el Gobierno de España decide no incluir en la lista de los más buscados de Interpol ni Europol a este sicario?

Cada país tiene a su disposición dos o tres espacios para incorporar fugitivos, y la decisión de quitar o agregar a alguien en dicha lista, se toma a nivel nacional. Si fuera incluido en ella, los ciudadanos tendrían la información suficiente para poder proporcionar datos sobre el posible paradero del fugitivo, cuestión que facilitaría su detención. Pero nuestros dirigentes, prefieren incluir los datos de un delincuente de hace dos décadas.

El Gobierno parece desvincularse de este deleznable intento de asesinato a Vidal-Quadras, como si no tuviera importancia alguna, sin interés por resolver este suceso. Los que nos gobiernan parecen mucho más interesados en denunciar una piñata en Ferraz, desatando un debate jurídico, en vez de averiguar quién está detrás de la tentativa de asesinato y porque se llevó a cabo. Hasta la Policía quedaba perpleja ante la celeridad que se le había concedido a un trozo de cartón en detrimento de otros casos de mayor magnitud.

En definitiva, nada puede esperarse de unos gobernantes que permiten homenajes a etarras, manteniendo la posibilidad de llegar a indultarlos, despenalizar injurias a la Corona y declarar como legales los ataques a la bandera u otros símbolos de nuestro país. Los dislates de Sánchez y sus acólitos son ya algo inconcebible. La defensa de la nación española debería estar por encima de otras cuestiones a las que el Partido Socialista parece darle mayor importancia. España tiene una historia única, que debemos mantener bajo la revitalización de nuestra autoestima como nación. No dejemos que las tropelías y mentiras patrocinadas por este presidente, acaben con la unidad de nuestro país. El caso de Alejo Vidal-Quadras no puede caer en el olvido. Cuando no temamos a lo que vendrá y no bajemos la espada, solo ahí los españoles, echaremos a andar.

Patricia Rodríguez Corchado