La sanidad que falta en Ceuta
29/09/2026
En este artículo, dentro de los gravísimos problemas que tiene Ceuta, vamos a centrarnos solamente en el aspecto sanitario.
España dispone de una sanidad militar preparada para desplegar hospitales de campaña en escenarios de guerra, catástrofes y emergencias internacionales. Lo ha hecho en Afganistán, en los Balcanes y en Líbano. El Ejército de Tierra dispone de capacidades sanitarias ROLE 2 y ROLE 2E, concebidas para proporcionar triaje, estabilización, hospitalización y asistencia quirúrgica en condiciones muy exigentes. España ha utilizado estas capacidades en operaciones internacionales durante años.
A día de hoy no sabemos con certeza cuántos inmigrantes entraron ni cuántos permanecen en Ceuta. Se estima que podrían situarse entre 80.000 y 100.000, y que permanecen entre 10.000 y 20.000 personas.
Lo ocurrido es una invasión: una entrada masiva y organizada de decenas de miles de personas a través de una frontera española y europea. Ceuta no está preparada para recibir y atender semejante volumen de personas.
Y es aquí donde aparece una cuestión especialmente delicada: la prevención epidemiológica.
Los pacientes inmigrantes con patologías infectocontagiosas siguen sumando casos. El goteo de invasores que llegan con síntomas o enfermedades contagiosas a los centros sanitarios de Ceuta es constante: casos de tuberculosis, varicela, sarampión, sífilis, impétigo y sarna. En este caso superando más del millar desde el inicio de la invasión migratoria.
Como el propio Gobierno de España reconoce que la expulsión de los inmigrantes que continúan en Ceuta va para largo, ahora se trata de saber quién está enfermo, quién necesita tratamiento y quién debe permanecer aislado. Se trata de realizar las pruebas necesarias y de disponer de espacios adecuados. De nada sirve montar campamentos para instalarlos si después pueden deambular por la ciudad a su libre albedrío. Deben ser espacios perimetrados con una doble finalidad: garantizar la protección sanitaria de los ceutíes y preservar el orden en la ciudad.
El Gobierno ha puesto en marcha un plan de vacunación para los inmigrantes. Con los recursos sanitarios actuales, esta medida epidemiológica puede prolongarse demasiado en el tiempo, aumentando innecesariamente la presión sobre el sistema sanitario y dificultando una respuesta rápida. Es necesario descargar la presión que soportan el hospital y los centros sanitarios de Ceuta, utilizando los recursos del propio Estado. La sanidad militar.
Y ese refuerzo debería estar ya en Ceuta.
No estamos hablando, por tanto, de pedir al Ejército que sustituya a los médicos civiles. Estamos hablando de reforzar la capacidad sanitaria de un territorio español sometido a una situación excepcional.
El Gobierno de la Ciudad autónoma de Ceuta debería reclamar que la sanidad militar asuma el dispositivo de pruebas, cribados y controles sanitarios sobre la población inmigrante y participe en la campaña de vacunación, para liberar de esa presión a los profesionales sanitarios ceutíes.
Si el Gobierno acaba de declarar oficialmente que Ceuta se encuentra en una situación de interés para la seguridad nacional, con una presión inédita sobre sus servicios públicos, ¿por qué la sanidad militar no forma parte de la respuesta extraordinaria?
Un Gobierno responsable no debería esperar a que exista una epidemia para reforzar las medidas de prevención ni permitir que se deteriore aún más la asistencia sanitaria que se presta a los ceutíes.
Si España es capaz de levantar un hospital militar en Afganistán, si es capaz de enviar unidades sanitarias a escenarios internacionales y si dispone de medios preparados para actuar ante emergencias extraordinarias, cuesta entender que esos recursos no se pongan a disposición de Ceuta y de sus ciudadanos cuando la situación lo exige.
Si Ceuta está sometida a una presión sanitaria extraordinaria, ¿por qué no se utiliza también la sanidad militar para proteger a los ceutíes, a los sanitarios, a los policías y a los militares?
Ceuta no necesita discursos: necesita al Estado español. Y si el Estado dispone de medios extraordinarios, tiene la obligación de utilizarlos cuando la situación los reclama.
La sanidad militar tenía que haber estado en Ceuta desde el primer día. Y mientras esta situación continúe, todavía estamos a tiempo de utilizarla..
Nicolás Sierra


