David frente a Goliat: la fuerza de un niño
Recuerdo aún aquella tarde de invierno en clase de latín, cuando una compañera, con la vehemencia propia de sus dieciséis años, nos arengó sobre los crueles padecimientos de los niños ...
Recuerdo aún aquella tarde de invierno en clase de latín, cuando una compañera, con la vehemencia propia de sus dieciséis años, nos arengó sobre los crueles padecimientos de los niños ...