«Ha dividido a los partidos, a los medios de comunicación, a la sociedad, a los jueces, a los fiscales y a la Unión Europea».
28-10-2006-La Razón
Barcelona/Madrid- Indignación y estupor. Las palabras de Zapatero sobre el supuesto apoyo del etarra De Juana Chaos al «proceso de paz» causaron una furibunda reacción no sólo del PP, sino de sectores como las víctimas y el poder judicial.
El presidente de los populares, Mariano Rajoy, acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de haber provocado con su política antiterrorista la «división total» porque, dijo, «ha dividido a los partidos, a los medios de comunicación, a la sociedad, a los jueces, a los fiscales y a la Unión Europea». En un mitin celebrado en Barcelona, Rajoy preguntó al presidente del Gobierno «qué necesidad tiene de decir, como ha dicho hoy [por ayer], que el etarra De Juana Chaos está a favor del proceso de paz». «¿Será capaz de decírselo a todos los españoles por la televisión? Yo le invito a que lo haga», apostilló.
Tras afirmar que ETA «no manifiesta voluntad alguna de dejar las armas», el presidente de los populares dijo que mientras el Parlamento Europeo debatía el miércoles el denominado proceso de paz en el País Vasco la banda terrorista «se rearmaba en Francia», lo que calificó de una «burla» al Gobierno y a la sociedad en general.
Su compañera de partido y portavoz en la Comisión de Interior del Congreso, Alicia Sánchez Camacho, aseguró que resulta «indigno e impropio» de un presidente del Gobierno decir lo que dijo. Para la portavoz «popular», De Juana es «uno de los criminales más sanguinarios» de la banda y acusó al Ejecutivo de haber actuado «con absoluta irresponsabilidad» por haber dicho primero que se defendería con el máximo rigor la petición de condena de 96 años para De Juana y, después, haber sido favorables a la reducción.
Mucho más duro fue el presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, quien tachó de «solemne idiotez» las declaraciones de Zapatero. Es más, le advirtió de que «tendría que tener cuidado de no hacer manifestaciones de esa naturaleza» que, a juicio de Buesa, «están en el borde de una actitud delictiva».
Enrique López, portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), pidió, por su parte, «responsabilidad» al presidente y calificó de «claramente inoportunas» sus declaraciones.