Y CULPAR AL PP SI SU «PROCESO» NO SALE BIEN.
14-11-2006-Libertad Digital
Nada menos que cuatro dirigentes socialistas claves en la negociación con ETA han salido este lunes para transmitir un cambio en el mensaje sobre la marcha de la negociación. A pocos meses de las elecciones municipales, PSOE y Gobierno quieren ahora trasladar pesimismo y, de paso, culpar al PP si su proceso no sale bien. A la cabeza, Rubalcaba, que ha acudido brevemente a la reunión de su partido para dar las directrices del nuevo mensaje. «Preocupación» por el terrorismo callejero que «dificulta el proceso de paz». Después, Blanco ha hablado de «dudas legítimas y justificadas» en la sociedad. Para Rodolfo Ares (PSE) «no se pueden dar pasos adelante» sin verificar la voluntad de ETA de dejar la violencia y Carlos Chivite (PSN), ha condenado una extorsión que desde que comenzó el diálogo no había ni querido reconocer.
L D (Agencias) Hasta Iñaki Gabilondo en Cuatro, hasta ahora fervoroso defensor del proceso del Gobierno y fiel seguidor del mensaje de ya no hay terrorismo callejero, ni extorsión y no todos los etarra son malos se ha hecho eco de la nueva consigna . A pocos meses de las elecciones municipale, el Gobierno ha comenzado este lunes una campaña en la que, en lugar de intentar ocultar o minimizar las actividades de ETA, el mensaje es que las cosas no van bien. Y se observa también otra estrategia, otro mensaje para transmitir a la sociedad. La culpa del fracaso es del PP.
Rubalcaba irrumpió durante unos minutos en la reunión de la Ejecutiva de su partido y realizó una breve intervención. Rubalcaba dijo que el «proceso no es fácil» y mostró su «preocupación «por los últimos actos de violencia callejera en el País Vasco, por las «dificultades» que suponen para el proceso de diálogo con ETA. El ministro explicó que es necesario tener garantías de la voluntad de ETA de cesar la violencia y añadió que estos actos de terrorismo callejero unidos a las postura del PP, que juegan a deslegitimar el proceso, hacen que las cosas sean más complicadas, según explicaron las fuentes consultadas. .
Rubalcaba recalcó que la situación es delicada, pero apuntó que nadie ha dicho que las cosas fueran a ser fáciles en este tema. No obstante, matizó que no se puede pasar según qué cosas en referencia, tanto a las exigencias del PP como a las de Batasuna, según las fuentes consultadas, colocando en el mismo plano al partido político y la plataforma ilegalizada.
El PSE también cambia su postura
Durante la reunión de la Ejecutiva también intervino el miembro de la misma y portavoz del Partido Socialista de Euskadi, Rodolfo Ares, quien se expresó en la misma línea que el ministro del Interior, al mostrar su preocupación por los actos de terrorismo callejero y exponer la necesidad de que haya una verificación absoluta de la voluntad de cesar la violencia. Explicó que no se pueden dar pasos adelante mientras esta verificación no se produzca. Sin embargo su partido se ha reunido con ETA-Batasuna mientras existía terrorismo callejero y extorsión. Patxi López lo ha admitido públicamente.
Y se condena la extorsión
También el secretario general del PSN, Carlos Chivite, ha entrado en la campaña condenando este lunes «rotundamente» la nueva remesa de cartas enviada por ETA a empresarios vascos y navarros, y afirmó que «todo lo que no sea dar pasos en el marco del Estado de Derecho no contribuye para nada en avanzar en este complicado proceso, que es el que ambicionamos la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país». Carlos Chivite, en declaraciones a Europa Press, condenó «la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, sea la extorsión o el chantaje», y mostró su solidaridad «con las víctimas que han sido y son objeto de cualquier tipo de amenaza, chantaje o presión».
Reclamó «confianza» en el mundo de la empresa, en los trabajadores y en la sociedad en general «de que el Estado de Derecho sigue funcionando con absoluta y total normalidad» y en que «quienes actúan al margen de la ley son y seguirán siendo perseguidos, y la justicia caerá sobre ellos». Finalmente, pidió «paciencia y confianza en las instituciones, en el Estado de Derecho y en el Gobierno de España, que es quien tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de los ciudadanos en todos los ámbitos de su vida». Pese a que se han recibido multitud de denuncias de extorsión desde que comenzara la negociación, el PSOE no quiso reconocerlas y mucho menos ofrecer solidaridad a quien las recibiera. No había extorsión. Y punto.