Las angulas de fin de año se han pagado a ochocientos euros en los mercados de San Sebastián, y en Bilbao ETA despidió el año con sus particulares fuegos artificiales. Pero no hay que desesperar. Como ha dicho Rubalcaba, a este paso la organización terrorista tendrá un final similar al del Grapo y, según los analistas próximos al Gobierno, el Zapatero de esta legislatura no actuará como en la anterior, es decir, no negociará con ETA.
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS
Las angulas de fin de año se han pagado a ochocientos euros en los mercados de San Sebastián, y en Bilbao ETA despidió el año con sus particulares fuegos artificiales. Pero no hay que desesperar. Como ha dicho Rubalcaba, a este paso la organización terrorista tendrá un final similar al del Grapo y, según los analistas próximos al Gobierno, el Zapatero de esta legislatura no actuará como en la anterior, es decir, no negociará con ETA. Así que, según ellos, los demócratas deberíamos contribuir a que Patxi López pueda sustituir a Ibarretxe en la Lehendakaritza, ya pactando con los aberzales de izquierda, ya con los aberzales de derechas, o sea, el PNV. Un futuro que nos exigirá a todos el esfuerzo de unas nuevas relaciones con el Estado, un paso más hacia un no reconocible descuartizamiento de España.
El Tribunal Supremo ha acudido en socorro de los castellano-hablantes con una casilla. Alegría breve. La Generalidad sacará adelante la ley reguladora de los idiomas, que pondrá a estos en su sitio. El catalán para Quin Monzó, y el castellano, para Ruiz Zafón. Boadella llegó demasiado tarde. Nos ha quedado el Cervantes para Marsé, un chico del Mediterráneo, como Serrat… Por lo demás, el castellano será dentro de cien años la segunda lengua del mundo, después del chino. Se equivoca en su análisis «El País». Nuestra lengua barre, especialmente en Estados Unidos y en Brasil. España se rompe pero el idioma se fortalece.
La crisis mundial de las finanzas y la economía no ha sido tomada como una prueba terapéutica de nuestra enferma civilización, como sucedió con la de 1929, que, por ello, tuvo como consecuencia una Guerra Mundial (civil, en nuestro caso). Los expertos miran de nuevo hacia el odiado Keynes y confían en Obama. Todos confían en Obama. Incluso los chicos del PP, como Moragas y Arístegui. La UE recibe con desconfianza al checo Klaus como presidente por su demonización del ecologismo y las nuevas concepciones energéticas. En la sombra actuará con larga mano Sarkozy. Los socialdemócratas y liberales más razonables llegarán a la solución del Nobel de Economía, en 1974, que se repartió entre Gunnar Myrdal y Von Hayek. Cuando superemos la crisis. A la vuelta de la esquina, según Zapatero.