Dos de cada tres catalanes (el 63%) siguió con poco o ningún interés la campaña electoral.
15-09-2006-La Razón
Madrid- Teniendo en cuenta los paupérrimos resultados de participación en el reciente referéndum sobre el Estatut, era un secreto a voces que el texto que ha monopolizado la atención de la clase política durante los dos últimos años no levantaba precisamente pasiones en los catalanes. Por si quedaba alguna duda, la encuesta post-referéndum que publicó ayer el Centro de Investigaciónes Sociológicas las resolvió todas de un plumazo: dos de cada tres catalanes (el 63%) siguió con poco o ningún interés la campaña electoral, mientras que el 71% de los encuestados confiesa un muy escaso o nulo conocimiento del texto.
La encuesta señala que casi la mitad de los consultados -el 46,7%- opina que se ha aprobado un texto muy recortado que no satisface las «aspiraciones» de Cataluña, y el 36,6% se muestra convencido de que no solucionará los problemas de financiación de esa comunidad. Además, el 39,1% entiende que el Estatut reconoce adecuadamente la identidad de Cataluña y para el 55,1% representa un importante avance en su autogobierno, aunque el 70,6% considera que el nuevo marco estatutario en ningún caso pone en riesgo la unidad de España.
Entre los que votaron «sí» el pasado 18 de junio, la mayoría -44,7%- lo hizo por entender que el nuevo proyecto era mejor que el que había, mientras que la razón mayoritaria del «no» fue la de rechazar un texto que no era el que había salido del Parlamento catalán. Mirando al futuro, son más los catalanes que piensan que el Estatut será bueno o muy bueno para Cataluña -60,7%- que los que extienden sus «beneficios» a toda España.