Nadie se puede imaginar que, a las afueras de la ciudad de Toledo, se esconde la magia narrada de parte de la Historia de España. Un verdadero espectáculo, de altísima calidad denominado “El sueño de Toledo” recreado en un escenario natural que transporta al visitante a través de 1500 años de historia.

Este espectáculo nocturno forma parte del diseño formulado por Puy Du Fou, (de significado “La Colina de las Hayas”), un parque temático,  obra de un vizconde francés, hecho para el goce de las familias que buscan experiencias diferentes, fuera del tópico de las atracciones convencionales, ofreciendo espectáculos y representaciones teatrales de brillante escenificación.

Nadie queda impasible ante tan magnífica puesta en escena en la que de forma magistral los personajes se suceden representando todas las etapas históricas de España; desde el Imperio Romano, pasando por la conversión de Recaredo, la conquista musulmana o la Reconquista de los Reyes de Católicos. Todo se desarrolla en un detallista e inmenso escenario, que emula de forma casi real los monumentos y paisajes de la que fuera la capital del Reino. Su juego de luces y sonido y asombrosos efectos especiales, llenan de asombro a los miles de visitantes absortos ante tan magnífica obra.

Quizás unos de sus rasgos más representativos sea la cuidada exactitud en la recreación de los sucesos escenificados. No es habitual encontrar en los tratados, libros de textos, artículos, obras teatrales o hechos históricos contados sin sesgo o sin visibles interpretaciones malintencionadas sobre el papel de ciertos personajes e instituciones que defendieron con honor ideales considerados hoy en día obsoletos, conservadores y desactualizados.

En “El sueño de Toledo” la magia, lo realmente destacable es sentir que es posible disfrutar de la historia de nuestro país sin omisión, ni censura y lo verdaderamente sorprendente es que sea otro, de origen extranjero, quien haya considerado la Historia España como argumentario alrededor del cual crear un espectáculo a gran escala. Y sea él, quien venga a darnos lecciones de cómo admirar los hitos históricos sin complejos y tratar con orgullo las acciones de quienes los protagonizaron.

Los españoles hemos dejado evidenciar en multitud de ocasiones ser personas que ser avergüenzan de su pasado, estando llamados a pedir perdón por los hechos acaecidos. Por ello se rehúye el enaltecimiento de las grandes gestas españolas que contribuyeron no solo al desarrollo de España sino al cambio en la humanidad.

Tras el cierre del telón invisible que anuncia el fin del espectáculo, quedará para siempre el buen sabor de boca que dejó la ausencia de interpretación subjetiva, origen de la división entre los españoles a lo largo de la historia. Han de venir unos francos para justipreciar la grandeza de nuestro pasado. La neutralidad que le valida el ser de procedencia extranjera es la clave del éxito asegurado. Es la eximente que lo aleja de las críticas de los resentidos por los hechos que acontecen la historia de nuestro país, el mejor antídoto para el resentimiento.

María Luisa Márquez de Aracena Ríos