Los empresarios están preocupados por posibles nuevos boicots, puesto que el mercado español supone un 60 por ciento de las ventas de cava.
18-10-2006-La Razón
Sant Sadurní d’Anoia- Los empresarios del cava todavía tienen clavado en la memoria el boicot al cava promovido en la pasada campaña navideña. El motivo fueron unas desafortunadas declaraciones del líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira en el ojo del huracán de la reforma estatutaria. Y es que las palabras reclamando un boicot a la candidatura olímpica de Madrid se volvieron contra Cataluña como un boomerang. La producción de cava descendió como la espuma y el sector tuvo que ingeniárselas para frenar la caída.
Sentado el precedente, los representantes del cava quieren evitar, a toda costa, que se repita un episodio parecido, y así se lo transmitieron ayer al candidato del PSC a la Presidencia , José Montilla en su visita a los empresarios del sector. Durante el encuentro, los representantes del cava le reclamaron que «nadie grite contra España» durante estos días.
Quizás el fantasma del boicot reaparece porque falta poco más de dos meses para que llegue la próxima campaña navideña. En cualquier caso, lo cierto es que los empresarios están preocupados por posibles nuevos boicots, puesto que el mercado español supone un 60 por ciento de las ventas de cava. En este contexto, los mensajes de Carod reclamando el derecho a la autoderminación para Cataluña no favorecen a los empresarios.
El candidato socialista que explicó los detalles de la reunión aseguró que les había respondido que «yo esto no os lo puedo garantizar» porque, seguramente, «siempre habrá minorías que griten contra España», en alusión a ERC. A lo único que se comprometió es a lo que está en su mano si llega a ser titular de la Generalitat.
En este sentido, Montilla sostuvo que si es investido «Molt Honorable» gobernará desde «el diálogo, nunca desde la confrontación» tejiendo «complicidades» con el Gobierno español. «Si hay un partido que es garantía de integrar, de sumar y no de restar», este es el PSC», sentenció.
Tras este acto electoral, Montilla se desplazó a Madrid para asistir al debate de los presupuestos forzando un parón en su campaña que fue criticado especialmente por el aspirante a la Presidencia de la Generalitat. Artur Mas aseguró que Montilla tiene «poca confianza en sus posibilidades» cuando «se reserva la silla» en el Congreso.
Entretanto el «número dos» de su candidatura, Antoni Castells se reunía en el Círculo Ecuestre con algunos empresarios. Castells se sometió a las preguntas de los asistentes, en su mayoría preocupados ante la posibilidad de la reedición del tripartito. En este almuerzo quedó claro que el papel gubernamental de ERC no satisface al sector empresarial catalán. Castells cogió el toro por lo cuernos y sostuvo que el objetivo del PSC no era confeccionar un nuevo tripartito hipotecas».