16 de julio de 2018

En rigor, el denominado derecho a decidir, desde la perspectiva del momento tecnológico de la democracia, no es democrático, porque para serlo tendrían que decidir no sólo los catalanes sino todos los españoles (sufragio universal).

Si la parte decide por el todo eso no tiene otro nombre que particularismo (todo lo contrario de lo que significa el socialismo en sentido genérico, que comprende la totalidad, en este caso la nación española). Luego, efectivamente, un referéndum legal y pactado no es «una solución democrática». Lo sería si el todo decide si la parte permanece o se separa. Si España cae porque se le concede el derecho (en realidad el privilegio) a una parte a decidir por el todo entonces se acabó la nación política de la piel del toro. Luego si se le concede a una parte elegir sobre el futuro de la nación española eso es un privilegio frente al resto de españoles. Eso no sería derecho a decidir, sino privilegio de decidir. Al resto de españoles se les priva el derecho a decidir, y sólo una parte goza de esos privilegios. El derecho que tiene una parte a decidir sobre el futuro del todo no es democrático, es un privilegio al que -desde toda política de holización y racionalización- no se le debe conceder ni la más mínima consideración.

El 23 de octubre de 2017 el podemítico Pablo Manuel Iglesias Turrión entendió el 1-O como «la expresión de una voluntad mayoritaria de la sociedad catalana de decidir su futuro en las urnas y un ejemplo de movilización pacífica frente a la represión ordenada por el Gobierno». Lo que no entendió este sujeto (literalmente no lo entendió y sigue sin entenderlo) es que una voluntad de catalanes (o vascos, gallegos o andaluces), por mayoritaria que sea, no pueden decidir, por muchas urnas trasparentes u opacas que se pongan, no ya el futuro de Cataluña, sino el futuro de España. Porque no se trata sólo de Cataluña, se trata de España. Si te mutilan un brazo no es sólo cosa de tu brazo, porque tu cuerpo no es que sea tuyo, tu cuerpo eres tú. Vamos, que si te mutilan un brazo te fastidia entero.

Si Cataluña se separase de España entonces ésta se hundiría, porque después irían el País Vasco, Galicia, Baleares… y ya, puestos en el delirio disgregador absoluto, hasta Andalucía. Y más humillante aún sería si se hiciese «democráticamente», es decir, por las urnas del privilegio de decidir que gratuitamente se le concede a la parte frente al todo. Porque si España cae sin que se derrame ni una gota de sangre y sin que haya ruido de sables, pistolas, metralletas, aviones y tanques entonces merece su caída porque, en ese caso, por la cobardía de sus hombres (y mujeres) se lo merecería.

También llegó a decir el iluminado de Villatinaja: «La clave del éxito de la Transición en relación con Catalunya fue pactar el autogobierno que, de hecho, condicionó el conjunto del modelo territorial de España». Esto nos muestra una vez más que Turrión y Podemos son la quintaesencia del Régimen del 78. Se han comido con patatas la leyenda rosa de la Transición y de la chapuza que se hizo en varios artículos de la Constitución. Ahí estuvo ni más ni menos que la madre del cordero de las consecuencias que estamos presenciando y padeciendo. Es decir, el constitucionalismo es la madre del separatismo. Constitucionalistas y separatistas lejos de oponerse se conjugan, porque así ha funcionado tecnológica y nematológicamente la democracia española durante estos cuarenta años de régimen. Y así nos va.

Aunque la cosa ya venía incubándose en el franquismo, porque el Caudillo, después de todo, prefería una España rota antes que roja e hizo concesiones al separatismo en detrimento del comunismo, y ese fue su gran error. Y ahora tenemos una España casi rota y morada, porque de roja tenemos a Sánchez el Censurador, el amigo de Soros, Torra y Turrión, PNV y pedecatos-neopujolines mediantes. Esa es la llamada izquierda española: ni izquierda ni española, simplemente cretina y traidora.

Del PCE del franquismo a Unidos Podemos hay una notoria degeneración (algo huele a podrido en Galapagar); así como del PSOE del Juancarlismo-felipismo hay una degeneración en el sanchismo, zapaterismo mediante (algo huele a podrido en Ferraz). También degeneró el PP cuando mutó de la aznaridad al rajoyismo (algo podrido pasó en México y en Valencia). Esta corrupción ideológica (muy enfocada en la corrupción histórica y en la corrupción de género) puede tener sus consecuencias en la política real como estamos presenciando en nuestro presente en marcha (en marcha hacia lo previsible o lo imprevisible, váyanse ustedes a saber).

Daniel López. Doctor en Filosofía Materialista

  • 12 de julio de 2018, por DENAES

    Impronta sobre la educación

    Una vez más, la educación se convierte en un ámbito de la acción política propicio para la incursión ideológica; un espacio idóneo en el que insuflar el aire limpio y fresco procedente de la izquierda. El problema surge al constatar que tal procedencia, supuestamente unitaria, imperecedera e inalterable, es tan solo una ficción política; la emanación de un subjetivismo que considera que su propia concepción de lo que es izquierda deviene enteramente homologable a la izquierda «en general». Más allá de (...)

    | Leer más |

  • 5 de julio de 2018, por DENAES

    ¿España es “nación”, o más bien “murión”?

    La palabra “nación” viene del latín natio/nationis (“lugar de nacimiento”). Si cada año nacen menos niños en España (42% menos en 2017 que en 1976), y esto ocurre de manera especialmente pronunciada en el caso de los bebés con mamá española (alrededor de 55% menos en 2017 que en 1976), cada vez tendemos a ser menos “nación” española. Y como además mueren más personas en España de las que nacen, y en especial en el caso de los españoles autóctonos, ¿no convendría acuñar la palabra “murión”, y empezar a usarla (...)

    | Leer más |

  • 2 de julio de 2018, por DENAES

    El coste de un Director General

    Soy una persona con cierta experiencia en la Administración Española, producto de haber prestado servicios en la administración general del estado, en la administración autonómica y en al menos diez administraciones locales, y con este bagaje me gustaría aclarar un dato no demasiado conocido por el ciudadano. ¿Cuánto cuesta al contribuyente un Director General?
    La respuesta es dura. Agárrense que hay curvas. La realidad es que un Director General o un Gerente, de los miles y miles incrustados por (...)

    | Leer más |

  • 24 de junio de 2018, por DENAES

    El descontrol de las Comunidades Autónomas

    La fórmula constitucional española de 1978 de organización territorial del Estado, única en el mundo, llamada comúnmente “Estado autonómico”, se caracteriza por dos notas básicas; en primer lugar es un modelo abierto, en la medida que la propia norma suprema no fijaba las comunidades autónomas que debían constituirse ni tampoco el nivel competencial de las mismas. Sobre esta cuestión ríos de tinta se han escrito en orden al chantaje permanente de determinadas comunidades autónomas, beneficiadas por el (...)

    | Leer más |

  • 22 de junio de 2018, por DENAES

    DIARIO EL MUNDO

    ¿Renovar el pacto constitucional?

    IVÁN VÉLEZ

    Artículo del Director de DENAES aparecido hoy en EL MUNDO.
    ¿Renovar el pacto constitucional? ; Opinion Home ; EL MUNDO

    | Leer más |

(Artículo leído 68925 veces)

(Artículo leído 42569 veces)

(Artículo leído 34533 veces)

(Artículo leído 27245 veces)

Los artículos más recientes

(Artículo leído 344 veces)

(Artículo leído 682 veces)

(Artículo leído 364 veces)

(Artículo leído 1015 veces)